_ Memorias de familia

25 de mayo de 2017

Anoche, desde mi habitación, escuché como mi madre conversaba con el gato. Con voz ñoña, y cariñosa, repetía una y otra vez: "Es que yo quiero mucho a este gatito".
A mí nunca me lo ha dicho, ni siquiera el día que me partí la clavícula, por estar trepada, porque no eres una mona, porque debiste tomar más leche de chiquita así no serías tan frágil. Porque estás llenando la casa de fantasmas con todas esas fotografías de muertos que compras en las casas de antigüedades y tú a esa gente no la conoces, ya bastante tenemos con las moscas que vienen del basural, y mira a ver si vas a la Municipalidad porque no fumigan, para algo le pagamos el sueldo, hasta yo, con una jubilación de mierda que no alcanza para nada. Y no pienses que me voy a poner la vacuna antigripal, dicen que a los viejos les inyectan un virus y quedan más jodidos que antes, qué se han creído, no soy un ratón para estar probando inventos en mí con todos los dolores que tengo, para qué lo harán a uno con tantos huesos, y deja de fantasear porque nuestro patio es muy pequeño para meter una vaca.

La vejez trae consigo todas estas cosas, por eso hoy me tragué los reproches. Ahora le daré un beso, con ternura, e iré a ver a la dueña del almacén de la esquina; ayer dijo que quiere una mascota, y nuestro gato tiene todas las vacunas al día.

                                                    * * *

32 comentarios:

  1. Genial! Tanto la imagen como ese relato lleno de sentimientos.
    Saludos

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    1. Hola Fernado.
      Gracias! La niña de la foto, con pelo oscuro, es mi madre de pequeña. Está con su hermano al que peinaban con esos "chirimbolos" de rizos jaja.
      En un ratito iré a ver tus fotos nuevas.
      Un abrazo!
      Vivian

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  2. Oye no lo pensamos a menudo, pero es cierto que a veces cuesta menos decir te quiero a un animal de otra especie que a los nuestros, somos un enigma los humanos.

    Saludos.

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    1. Hola Beatriz!
      Cierto, nuestras mascotas se llevan una gran dosis de ternura, pero a veces hay que apurarse y decirlo a aquellos que amamos no vaya a ser que se nos quede un “te quiero” pendiente y luego sea demasiado tarde. A mí hijo siempre le digo “te quiero, te amo, y bla bla” aunque a veces me mira como pensando que soy una babosa jaja.
      Gracias por tu visita.
      Saludos!!

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    2. Esas mamas que tanto nos preocupan... Y si, a demostrar el cariño que a veces es tarde... Hay que aprender a ser menos boludo en esta vida... Besos 😘...

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    3. Ah, lo de mi madre es cierto. Nunca me ha dicho que me quiere, al gato sí, vaya suertudo! Jaja. Igual, me lo demuestra de otras formas…¡Pero yo quiero que me lo diga! (No lo hará)
      ¿A ser No-boludo se aprende? Creo que nos sale por naturaleza, y sí, soy media boluda para algunas cosas ( y para otras soy boluda y media) Eso sí, en el tema de los sentimientos soy bastante expresiva, menos en el amor de pareja, no me enamoraré nunca más; ni ahí.
      Besos JLO.

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  3. Compras fotos de muertos???

    Ay, ahora si que he recibido el flechazo.
    Ven.

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    1. Lo sabía, sabía que caerías rendido a mis pies! Aunque esa tuya no la voy a comprar, me gustan esas donde el muerto se está riendo (sin saber que ha muerto) y estás demasiado oscuro.
      El otro día compré una que tiene dedicatoria y todo, y en un marco de cuadro antiguo, cuando abrí el cartón de atrás había una de un casamiento, el señor era flaquito y la novia tenía corsé, estaba apretada como un jamón, pobre, para qué se pudo eso. En fin, cuando quieras te invito a ir de compras, y tú pagas. ¿Me regalarías una vaca? Tiene que ser blanca, con lunares negros, una vaca-dálmata.
      ¿Quién es Don Cicuta?
      Besos torito feo.

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  4. por qué será que a algunos nos cuesta tanto expresarnos?

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    1. Cierto F. A veces cuesta. Eso sí, pienso que es un problema mental, nos bloqueamos a la hora de demostrar, pero hay que apurarse antes de que sea demasiado tarde. Con los años vas aprendiendo, o quizás al revés, ahora los adolescentes son más de “te quiero”, o del “te amo”. (Algunos exageran, eh. Ya lo dicen “por deporte”)
      En Internet todos se quieren mucho ;)
      Un abrazo. Gracias por pasar!!

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  5. Veo que tan buenita no sos, así que te pensás tomar tu revancha regalando el gato de tu madre, tal vez con la esperanza de que te haga mimos a vos, confundiéndote con él... ¿por los bigotes?
    En fin, Vivian, hay madres que son poco expresivas, pero "otras" pueden resultar empalagosas con tantos "te quieros".
    Me encanta que vuelvas a escribir, no lo dejes, tenés una gran chispa.
    Besos, hermosa.

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    1. Jajaja Mirella. Agarraste bien la idea!
      En Cuba dicen: “Muerto el perro, se acabó la rabia” (Espero que sea en sentido figurado), y si regalo el gato, zas, seré la reina del circo!
      Es para darle un final al relato, ni loca me quedo sin mi hermoso gato sin nombre, me costó mucho hacerlo bajar del tejado. Era salvaje, de no sé quién, creemos que de una señora que llevaron al geriátrico, y lo tuve que amansar con comida y paciencia. Es viejo, malhumorado, y tiene “dificultoso el audio”, pero lo queremos. También al de mi hijo, que es flaquito como una lombriz y se le partió el rabo. En fin, que tengo dos gatos descuajeringados!
      Lindo fin de semana. Aprovecha el solcito.
      Besos

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  6. AY, Viv, cielo, que llegaste tarde a mi escena... Y yo riéndome con la tuya, eres un poco mala como dice Mirell.

    Y dime, tú que eres, cubana o una piba argentina?... te digo por tu lenguaje

    Que yo si te quiero y te lo digo.

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    1. Jaja Soco, tú eres mala. Hice tremendo trayecto, con aéreos incluidos para ir a tu escena y cuando llegué no estaba!
      Todo en el relato es cierto, menos que voy a regalar el gato. En sí es para escribir la retahíla de cosas que me dice mi mamá ( y a mí me encantan) cuando empieza a hablar. Es muy graciosa, salta para cualquier tema, e imita los ruidos de las cosas. Yo le vuelvo a preguntar: ¿Cómo hacía?
      Y ella lo repite poniendo énfasis. Odia que yo traiga fotos viejas, dice que tengo el cuarto lleno de espíritus, pero es muy compinche. En sí, era para publicar algo.
      Yo también te quiero, me pareces muy especial, y me gusta el mundo que ves porque se parece a mi mundo, aunque nunca fui a un velatorio-jolgorio! Jaja.
      Soy cubana, pero hace 21 años que estoy en Argentina. Si lo paso desde los sentimientos, no soy cubana, ni soy argentina; soy de ninguna parte, tengo una patria adentro; Soy de Gatolandia!
      Besos, y un abrazo largo. Qué lástima que vivas tan lejos, sino seríamos amigas para tomar café y robar manzanas, yo las robo y tú corres!

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    2. No, no. Yo las robo y tú, que eres mucho mas joven, corres. Además yo guardo experiencia, de niña, en el pueblo, a (algunas) de mis amigas y a mi, nos encantaba ir a robar castañas y manzanas...

      Besos y amapolas

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  7. Queda muy bien como cierre ese plan de regalar el gato. Pero no me creí mucho que fuera algo real, habiendote leído con cierta frecuencia.
    Me gusta el intercambio de elogios en los comentarios y en tus respuestas.
    Un abrazo.

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    1. ¿Pero cómo no me vas a creer Demiurgo? Jaja. Todo es cierto, y lo del gato también, excepto que lo voy a dar. Amo los enredos de mi madre, en especial cuando mezcla el cubano-argentino (los aguacates y las paltas, los cubos y los baldes, etc)
      Hay algunas amigas/os, ya se les puede llamar así, que me comentan hace mucho tiempo y existe una afinidad especial, por eso los elogios. Si no siento algo, pues no lo digo y soy áspera como una lima nueva jaja. Existe una comentarista que la tengo entre ceja y ceja, a veces aparece y soy muy cortante porque sé que no lee; si uno dice “falleció mi abuela” capaz que responde “Me encantó esta entrada”. Por suerte anda por otros blogs, la veo por ahí.
      ¿Ya te dieron los masajes? Jiji
      Besos

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  8. Mi mamá nunca me había dicho te quiero hasta que un día, no sé de donde le salió, yo ya era bien grande, mi hija también era grande, y va y me dice "te quiero". No supe que hacer, ni siquiera pude decirle "yo también", ahí nomás casi me muero. Igual yo sabía que me quería... una vez cuando era muy chiquita, ella entró en la pieza, me hice la dormida y ella me dio un beso en la frente. A pesar de todo (todas las madres tienen esos a pesar de todo), desde ese momento nunca dudé de su amor imperfecto.
    qué suerte leerte de nuevo!

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    1. Qué bonita historia Elisa, la del beso. Ya eras traviesa de chiquita, te hiciste la dormida.
      Creo que son otros tiempos, ahora se dice más, pero mis padres son del campo (campo adentro, con ranas) y mis abuelos eran huraños, a ellos tampoco le dijeron “Te quiero” y pensarán que no hace falta. Eso sí, como tú, sé que me quieren y lo demuestran con actos, pequeñas cosas que van desde tejerme un muñeco que a mí me gustó en alguna feria mientras dice “no estarás muy grande ya” hasta robarse un “gajito” de alguna planta porque a mí me gusta.
      Aunque ya sabes, no puedo con mi ingenio.
      Te quiero Elisa, un poquitico jaja.

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  9. Te quiere mucho, mucho, mucho, por eso te ha dicho tantas cosas

    Luz&Cariño

    Isaac

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    1. Gracias Isaac, ahora que me lo has dicho me quedo más tranquila. Aunque…¿Te parece? Jaja.
      Es que soy una mujer perseguida, confusa, como las musas!
      Lindo fin de semana!
      Un abrazo

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  10. mi madre tampoco era de decir y mi padre igual
    en fin , pero ellos eran así
    las palabras son del viento , y las personas son lo que hacen más que lo que dicen ;)

    abrazos Vivian

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    1. Eso pienso Elisa, ellos son así. (Aunque quiero escucharlo ñam-ñam)
      Las palabras son del viento, especialmente la de los maridos-parejas-peor es nada, pero las de una madre se quedan adentro. Mira como Elisa (que comenta más arriba) tiene gravado en su mente el instante en que lo dijo por primera vez.
      Igual, hay cosas más importantes en la vida, y esas están en los actos; tienes razón.
      Un abrazo

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  11. Es curioso, pero mi madre tampoco era de arrumacos ni de abrazos efusivos, sí, de estar acompañándome hasta altas horas de la madrugada si un trabajo debía terminar en forma urgente. No siempre las personas son de decir ni expresar los afectos, simplemente lo "hablan" sin palabras, con el lenguaje silente de los actos.
    Me gustó tu escrito.

    Abrazos para ti.

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    1. Hola Taty
      Bienvenida!
      Leyendo los comentarios creo que a mis contactos nadie los quiere (bromeo), porque según las estadísticas a muy pocos los padres le han dicho “Te quiero”.
      Cierto, hay personas a las que les cuesta más expresar los sentimientos con palabras y hay que aprender a leer “entre líneas” sus actos. Mis padres son de otra época, como dirían por ahí, y ya a esta altura de la vida no cambiarán, pero aproveché para escribir algo en el blog.
      Iré a visitarte!
      Un abrazo
      Vivian

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  12. Primero decirte que ya es la tercera o cuarta vez que leo esta entrada, las otras veces me fui sin comentar porque mi ánimo estaba regular...

    Ese gato del sello es una pasada, quiero uno igual, aunque yo no fumo y me molesta el humo del tabaco... pero tiene una pinta de bohemio que es una pasada...

    Me ha gustado tu relato, es dinámico y es gracioso... el final adolece de sarcasmo inteligente...

    Soy fan de tu madre... una madre debe pronunciarse así... las madres no necesitan decir "te quiero a sus hij@s"... las madre hacen "tequieros para sus hij@s" a todas horas... y ést@s saben de sobra cuánto les quiere su madre...

    Ella tiene mucha razón en el asunto de las vacunas antigripales... yo defiendo su postura y su decisión con respecto a ellas...

    Lo de las fotografías de muertos me ha dejado un poco desconcertado... supongo que esa "afición o tendencia" a la "necrofotografía" no te produce miedo... yo soy muy miedoso (el de Juan me lo dieron todo a mí) y cuando miro los retratos al óleo en el que la mirada de los retratados me siguen, siento un no sé qué y un qué se yo que no sé qué es...

    Bueno, tú sabes que tu madre te quiere... y yo después de leer lo que dices que te dice, también lo sé... porque las madres sólo te dicen eso cuando te quieren...

    Abrazo

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    1. Mi estimado Impersonem
      No hay apuro por comentar, y mucho menos si no estás de ánimo, sé que rondas por acá, como un saltamontes guardián.
      Sí, me encanta la cara del gato, es un renegao’ de la vida. Antes tenía una foto de mi madre y su hermano, cuando eran pequeños, pero era muy oscura (no me convencía) así que la saque.
      Como ya te conté, mi madre es un personaje muy gracioso, y entretenida. Tiene alma de joven, es aguda, y divertida. Demás está decir que la adoro, y que le digo que la quiero, no mucho, pero se lo digo. A mi papá nunca se lo dije, y no creo que lo haga, hay una pared; es del campo, huraño, y bueno, pero infranqueable.
      Le diré a mi madre que eres su fans!
      Las fotografías las compro por arte, me gustan esas viejitas-muy viejitas. Algunas tienen dedicatorias, me da melancolía esa gente que no sabe que ha muerto. Qué sé yo, por ahí lo saben.
      Como dicen por ahí: No tengas miedo que yo estoy temblando! Jaja.
      Un abrazo muy grande.
      Vivian

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  13. Ayyyyy mi Viv.. me hiciste reir y eso que el tema es de llorar.
    Pero sigue diciéndole a tu hijo que lo quieres.No importa si te ve como una babosa Yo hago igual e igual me ven, e igual pienso que hay cosas que en nuestro hoy ya no cambiaran, pero sí podemos cambiar otras sembrando nuevas costumbres, nuevos modos de ser y ver.
    !Así que marealo a te quieros!
    Mi mamá sí me dice de vez en cuando que me quiere (pero se lo decía más a su gato) Mi papá, que estoy segura me quería con locura, murió y nunca supo decirlo. Qué vaina tan complicada somos los humanos
    Besotessssssssssssssss
    Se te quiere!

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    1. Hola Giz
      En mis publicaciones te puedes reír todo lo que quieras, así yo me río jaja. En serio que me dice todas esas cosas, algunas las invento porque yo las pienso.
      Me pasa como a ti, mi padre nunca me ha dicho que me quiere, y no lo dirá. Eso sí, lo hace indirectamente, con pequeños actos, como levantarse cuando yo me voy a trabajar y tenerme el café preparado a las 5.00 de la mañana cuando salgo del baño. Me despide parado en la puerta, y hasta que no doblo en la esquina se queda como una estatua en la acera. Igual, es huraño, y renegado jaja.
      Estamos llenas de historias, y aún no tomamos el café juntas para reírnos de la vida.
      Un beso!
      Pórtate bien. Fea!

      Te quiero. ;)

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  14. Vivián, tienes que ver la película francesa "El gato", es de 1971, con Jean Gabin, Simone Signoret como protagonista. Es una pasada, terrible y fascinante, en blanco y negro.

    Dos jubilados que viven en la única casa que queda en un lugar rodeado de obras, se supone ambientada en la época del desarrollismo, en París.

    El sólo habla y le hace mimos al gato. Ella era un trapecista y en un accidente se queda coja... y se muere porque él la mire y le habla como al gato...Y hasta ahí puedo contar...

    Mi madre, ah, eso es una historia muy larga y no teníamos ni casa ni gato.

    Me hizo sonreír el relato y recordar nítidamente esta peli que te recomiendo.

    Muchos besos,

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